Ashley Graham, embajadora de la belleza natural

Ashley Graham se ha convertido en una de las modelos más famosas, no solamente por sus espectaculares curvas sino por convertirse en la voz y en la modelo a emular por aquellas chicas que no quieren parecerse a lo que usualmente se ve en revistas y en televisión. Con su recién portada en New York Mag y su honestidad en ciertos temas, la modelo americana es nuestra #WomanCrushWednesday de la semana.

Foto: Giphy

Nacida en Nebraska en el 1987, Graham comenzó su carrera como modelo en el 2001 y fue dos años después que firmó un contrato con Ford Models, una de las casas más prestigiosas de modelos en el mundo.

Fue en el 2007, luego de un reportaje de ella en Vogue que Graham tomó auge en el mundo del modelaje. Dos años después, fue parte de un proyecto junto a la revista Glamour en la que se resaltaban los cuerpos considerados plus-sized. Ella apareció en “These Bodies are Beautiful at Every Size”, junto a Kate Dillon, Amy Lemons, Lizzie Miller, Crystal Renn, Anansa Sims y Jennie Runk.

Foto: Giphy

A pesar del estereotipo que hay en Hollywood y en el competitivo mundo del modelaje, Graham ha sido parte de grandes campañas con Levi’s, Marina Rinaldi, Hanes, Macy’s, Nordstrom y Target, entre muchos otros. También se pudo destacar como diseñadora de ropa interior junto a Addition Elle.

Su estatus como figura sexi ha sido inmortalizada en las portadas de Sports Illustrated.

Graham es una chica casada, ya que conoció a su futuro esposo en el 2009 en la iglesia, y un año después, se casaron.

Recientemente, la modelo confesó a New York Mag que la única razón por su ausencia en el MET Gala del 2016 se debió a que los diseñadores no la querían vestir por sus curvas y su peso. Esto nos da luz sobre cuán difícil es ser una modelo plus-sized, aun cuando has alcanzado fama.