Cómo encontrar al videógrafo perfecto para tu boda

En ocasiones, por los nervios que experimenten ese día, no recordarán algunos detalles que hicieron de su boda un evento de primera. Si bien es cierto que las fotografías les ayudarán a revivir cada momento, también lo es que con el video se trasladarán a lo que sin duda es uno de los episodios más trascendentales de su existencia.

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Por eso es muy importante la contratación de un videógrafo. Este profesional debe contar con experiencia, tener un alto sentido estético, conocer sobre técnicas de edición, ser responsable y puntual. Preferiblemente, busquen uno que viva cerca de la zona donde celebrarán la ceremonia y la recepción. Asimismo, deben considerar los siguientes puntos antes de contratar uno:

Soliciten recomendaciones – Pregúntenle a parejas que hayan tenido la experiencia de hacer una boda, a coordinadores de eventos y amistades; verifiquen varias revistas e incluso investiguen en la Internet. Todas son fuentes muy útiles para la búsqueda de este servicio.

Conozcan personalmente al videógrafo – Saquen cita con sus diversas alternativas, visiten su página electrónica y observen sus trabajos.

Fíjense en los detalles – Observen la calidad visual y escuchen el sonido. De esta forma, pueden tomar ideas y dejarle saber qué cosas les agradan y cuáles prefieren obviar.

Separen con tiempo – Esto les ayudará a escoger el que más les guste y no el que quede disponible.

El día de la boda

El fotógrafo, al igual que el videógrafo, debe llegar a casa de la novia al menos dos horas antes de salir para la ceremonia, para tomar imágenes de su preparación y salida.

“El videógrafo debe llegar con suficiente tiempo para hacer las tomas del vestido, los anillos, los zapatos, las flores y de la preparación de la novia mientras la maquillan. También se graban a los familiares y a los integrantes del séquito que estén allí. Si se contrata a otro videógrafo, este pudiera estar grabando donde esté el novio. Por lo regular se sale a la iglesia antes que los contrayentes para hacer el acomodo de equipo y luces, también para grabar la llegada de los invitados. A eso le sigue todo lo que acontece en la ceremonia. El videógrafo deja espacio al fotógrafo para que haga su trabajo. Ya en el salón, se llega antes que los esposos para tomar los detalles de la decoración. Mientras transcurre el cóctel, se aprovecha para grabar el corte del bizcocho y a los recién casados en los predios del lugar de la recepción. Después se hace la parte protocolar y la fiesta”, destacó Ángel Nieves, videógrafo con más de 20 años de experiencia en estas lides.