[FOTOS] Viaje por los terroirs de España con Casa Rojo

“Crear un vino que represente a la perfección el espíritu del terroir de donde proviene no es tarea fácil. Entender el alma de un varietal para así trabajarlo desde su maduración óptima hasta sus lías y destacar el sabor del clima que lo ha criado es nuestro mayor reto”. 

Así plantean su misión el grupo de 19 enólogos, sumilleres, diseñadores y otros profesionales del mundo del vino que componen el equipo de la bodega Casa Rojo. Este proyecto vinícola basado en Murcia, tiene como norte utilizar las uvas y levaduras autóctonas de diferentes regiones de España para crear vinos representativos de su denominación de origen, aunque con un giro moderno.

“(Casa Rojo) está compuesto de un grupo de enólogos jóvenes y su juventud les ha permitido ser creativos en el momento de desarrollar un vino, buscar una vinificación. Es un estilo moderno, utilizando más acero inoxidable, menos madera, no abusando de la fruta sino poniendo esa materia prima como primordial en su vino”, describe Pedro Alvarado, especialista en vinos de Ballester Hermanos, quien descubrió este proyecto en una famosa feria de vinos en Alemania.

El grupo cuenta también con sumilleres experimentados que comparten con los enólogos los diferentes estilos y gustos que están de moda, dándole la oportunidad a los enólogos de hacer sus ajustes. “Ahí tienes una combinación del científico, el enólogo, el que hace el vino, el que estudió la ciencia del vino, y tienes un sumiller que ha estudiado el arte de la gastronomía, las culturas”, describe.

Finalmente, los diseñadores gráficos de Casa Rojo han creado una serie de etiquetas llamativas, que son una espada de doble filo.

Inicialmente Alvarado los había descartado como vinos pasajeros, aprovechándose de lo gracioso de las etiquetas, hasta que los probó. “Estos vinos no son tan solo para atraer gente joven, son para gente conocedora”, acota. Son vinos que, en el poco tiempo que ha existido la bodega, han recibido numerosos reconocimientos y premios internacionalmente (www.casarojo.com).

Al ser de poca producción, actualmente solo se encuentran en algunos restaurantes y en La Enoteca de Ballester Hermanos, en Cataño.

El Gordo del Circo

D.O. Rueda, 100 % verdejo

Hay una teoría de que su nombre surge por el grosor del vino, producto de la crianza en lías, un proceso en el que levaduras muertas son agitadas en la barrica aportándole mayor viscosidad al vino. Su perfil aromático y de sabores se aleja del verdejo promedio. “Este vino es un poco atípico. No va a tener notas de toronja ni es muy ácido en la nariz. Aquí pienso en guayaba, en notas de parcha verde, un poco más tropical en la nariz”, señala Adrián Román, gerente y sumiller de La Enoteca. Tiene un posgusto largo, buena acidez a pesar de su cuerpo, por lo que es un vino que aguanta comida como pescados grasos o pasta con salsa cremosa.

La Marimorena

D.O. Riax Baixas, 100 % albariño

Extremadamente popular entre el equipo de Casa Rojo, este retrata muy bien en su aroma y acidez la zona costera de donde proviene. Es de color más dorado que otros albariños, nuevamente resultado de crianza en lías. “En nariz brincan bastante esas notas de salitre, me da como un tostado de pop corn”, describe Román. En la boca tiene un ataque inicial un poco picante, buena estructura y notas cítricas y a frutas blancas como la manzana y la pera. “Es bien brillante la acidez, algo que me encanta, algo que pide comida. Pero no comida sumamente elaborada, piensa en camarones, gambas, calamar. Comidas frescas. Crustáceos fríos pegan superbien con esto”, resalta.

Macho Man Monastrell

D.O. Jumilla, 100 % monastrell

Un vino fresco, sedoso y largo en la boca. Tiene notas florales en la nariz, aunque también presenta frutas rojas como la ciruela y la cereza y hierbas como el romero y el tomillo. Al igual que el verdejo, este vino no es muy típico. “Lamentablemente la mayoría de los jumillanos en el mercado son bien intensos. Son vinos bien oscuros, bien astringentes en la boca. Los taninos son sumamente agresivos. En este caso, vemos un vino, que en mi opinión, es más dócil, más fácil de tomar. Los taninos no son tan predominantes”, explica Román. Se presta para comida fuerte como pato, aves de caza, ternera, guisos y fricasés. Alvarado asegura que marida excelentemente con comida asiática con sabores agridulces.

The Invisible Man

D.O. Rioja, 100 % tempranillo

Este tempranillo viene de la Alta Rioja, “una zona privilegiada” como la describe Alvarado, donde se expone a un clima más atlántico. Tiene nueve meses en barrica francesa nueva. “En la nariz percibes un poco más la barrica, notas de serrín, tal vez un toquecito de vainilla, pimienta de Jamaica, clavos y arándanos”, asesora Román. “Es un vino más suave, cremoso al final. Cereza roja, buena acidez, no es un vino que empalaga. Es muy dócil, pero está muy bien balanceado, con perfiles elegantes”, indica. Ese equilibrio entre taninos y fruta es delicado por lo que solo marida con carnes magras, quesos y arroces como paella, hasta pescado.

Alexander vs The Ham Factory

D.O. Ribera del Duero, 100 % tinto fino (tempranillo)

Un Ribera del Duero inusual al carecer de esa intensidad y opulencia que los caracteriza. Tiene mucha presencia de madera ya que tiene 20 meses en barrica de roble francés y luego, unos 3 a 6 meses en botella. Sin embargo, es suave, con notas torrefactas, tostadas, café, un poquito de mocha y tabaco a la vez que en la nariz presenta frutas negras. “Tiene una entrada sedosa en la boca, pero de momento expande, se expresa”, aprecia Alvarado. Es un vino ideal para tomarse con carnes fuertes con mucha grasa como lechón o rib eye.

Maquinón

D.O.Q Priorat, 100% garnacha

La garnacha es una uva de gran intensidad, con mucha fruta y “mineralidad” al ser cultivada en pizarra. Este ejemplar logra ser más accesible y menos abrumador que otros prioratos. Tiene una nariz intensa de chocolate oscuro, toques especiados, frutas rojas y vainilla. Solo pasa seis a ocho meses en barrica. “Lo suficiente para caramelizarlo un poco, darle algo de redondez en la boca, pero en la nariz no percibes nada de madera, es bien leve”, agrega Román. Tiene taninos de fruta balanceados con buena acidez, con mucha fruta oscura y buen cuerpo. “Para maridaje pienso en cordero, pato, tal vez venado. Aunque engaña, la acidez funcionaría muy bien con los guisos”, describe Román.

Fotos: Jaime Rivera de LMH / Vinos cortesía de Ballester Hermanos