Prosecco: el vino espumoso del momento

Ya hace un tiempito que el prosecco va creciendo en popularidad y no tan solo para hacer mimosas y bellinis. Este vino espumoso de Italia se une al champán francés, la cava española y los sparkling wines de California y Australia como una deliciosa y refrescante opción cuando quieres un toque de burbujas con tu vino.

“Entiendo que sus sabores frescos, frutosos y aromáticos, combinados con un precio asequible, han hecho del prosecco el vino espumoso del momento”, opina Maytte Rivera, sumiller de Plaza Cellars.

Sin embargo, no muchas personas conocen qué cosas hacen a un spumante un prosecco.

Al igual que el champán, el nombre prosecco es una denominación de origen, en este caso de las regiones de Veneto y Friuli-Venezia Giulia, al noreste de Italia, según la página wine-searcher. Utiliza por lo menos 85 % uva glera, y se puede mezclar con uvas autóctonas del área como verdiso, bianchetta trevigiana, perera y glera lunga. También existen proseccos 100 % de uva glera.

Se diferencia de la cava y del champán por su método de fermentación. Mientras que los espumosos franceses y españoles utilizan el método tradicional (tienen una segunda fermentación en la botella, la cual aporta a las burbujas), los proseccos utilizan el método Charmat. En este la segunda fermentación ocurre en volumen en tanques presurizados. “Este método crea un vino fresco y frutoso con burbujas generosas”, explica Rivera.

Al igual que el champán, el prosecco tiene categorías brut, dry y extra dry, que establecen en orden ascendente su nivel de azúcar residual. “El mercado está dominado por el brut, que aunque es el que menos azúcar residual tiene, comoquiera se percibe un poco dulce debido a la naturaleza frutosa de la uva glera”, apunta Rivera.

No existen proseccos rosados porque solamente las uvas blancas están aprobadas para su producción, aunque sí hay espumosos rosados de la región que simplemente no se etiquetan como prosecco. La realidad es que aunque el prosecco es el espumoso más famoso de Italia, no es el único.

“Italia produce una variedad extensa de vinos espumosos utilizando gran diversidad de métodos y uvas. Casi todas las regiones producen un vino espumoso, ya sea por método tradicional o Charmat. Algunos de los más conocidos son Franciacorta de Lombardía, Lambrusco de Emilia Romagna, Asti Spumante de Piemonte, y Brachetto d’Acqui de Piemonte”, elabora Rivera.

Para el mejor sabor, todos los vinos espumosos deben servirse fríos, entre 45 y 50 grados Fahrenheit. Se pueden tomar solos, como un aperitif, acompañando una ensalada con frutas frescas o vinagreta de frutas, o hasta con platos asiáticos especiados.

Lo mejor del prosecco es su versatilidad y precio asequible. Aunque no hay que tener una ocasión especial para tomarlo, ¿por qué no aprovechar el Día Nacional de Prosecco para abrir una botella y compartir? Saluti!