Cómo mantener la etiqueta y gracia en la mesa

Te invitaron a esta única cena-gala extra-súper-mega formal y en vez de preocuparte por la ropa que usarás, lo que te inquieta es cuál tenedor escogerás cuando estés en la mesa.

(Foto: iStock)
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Cálmate, respira y toma nota de los siguientes consejos que te ayudarán. Mejor aún, ¡hazlos tuyos! y empieza a practicar en tu casa. Así, cuando llegue la gran noche, te sentirás más segura de ti misma.

  • La servilleta se coloca en el regazo no anudada al cuello.
  • No empieces a comer hasta que lo hagan los anfitriones o los más cualificados por rango o edad de la mesa.
  • No bebas nada hasta que termines de comer el alimento que tengas en la boca. Las copas se deben tomar por el tallo.
  • No hables con la boca llena.
  • Los cubiertos se utilizan de fuera hacia adentro; es decir, los primeros que se utilizan son los más alejados del plato.
  • Los cubiertos utilizados siempre deben quedar en el plato y no se deben colocar de nuevo sobre el mantel o la servilleta.
  • No te levantes de la mesa hasta que termines de comer, salvo por una razón importante y pidiendo el permiso correspondiente.
  • El pan se trocea con la mano y no con el cuchillo o cualquier otro cubierto. Solo debes trocear el pedazo que comerás en ese momento. El pan no se debe comer o pellizcar antes de que empiecen a servir los platos.
  • No cruces el brazo por delante de ningún comensal ni para servirte ni para pasar nada (como la sal, la pimienta, la salsera) a otros comensales. Le pides lo que deseas al comensal más cercano y se pasa de mano en mano sin cruzar el brazo por delante de nadie.
  • No descanses los codos sobre la mesa.
  • Para indicar que terminas de comer deja los cubiertos en paralelo a la derecha del plato en la posición de las cuatro y veinte, aproximadamente.
  • En la mesa no se habla de temas polémicos o desagradables, no se fuma ni se intercambia comida entre los platos.