Eligiendo un seguro de salud

Por un lado, quieres uno asequible a tu presupuesto con la mayor cobertura posible y deducibles bajos; por el otro, te sientes agobiada con la avalancha de ofertas que si las juntaras todas tendrías el plan perfecto, pero solo puedes optar por una.

Dos criterios son bien importantes: que esté al alcance de tu presupuesto y que te ofrezca las mejores garantías de salud de acuerdo con tus necesidades particulares. Aunque no hay un plan que sea mejor, te parecerán más adecuados según lo que requieras.

Aunque ninguno pagará todos los costos relacionados con la asistencia médica recibida, algunos cubrirán más que otros.

Casi todos los planes tienen formas de reducir el uso innecesario de la asistencia de salud, así como de mantener bajos los costos de la atención. Esto tal vez influya en la facilidad con la que obtengas el servicio que deseas, pero no en la que lo recibas.

Los planes de seguros de salud generalmente se describen como planes cerrados (pagos por servicios prestados) o de libre selección.

Sin embargo, todos tienen una prima básica, que es la suma pagada por ti o tu empleador, generalmente cada mes, para comprar la cobertura de seguro de salud.

Al considerar cualquier plan, debes tratar de determinar su costo total, especialmente si algún familiar tiene una enfermedad crónica o grave.

En el plan cerrado, la aseguradora tiene acuerdos con ciertos médicos, hospitales y proveedores de atención de salud para prestar una variedad de servicios a sus miembros a un costo reducido. Es decir, el financiamiento de los servicios de salud será cubierto siempre y cuando el afiliado (tú) se atienda con unos médicos o centros de salud en particular.

En el plan de libre selección, la elección del prestador de salud queda en tus manos. Puedes escoger con quién atenderte y por lo general, tendrás más opciones en cuanto a médicos (incluyendo especialistas como cardiólogos y cirujanos), hospitales y otros proveedores de atención.

Entonces, la pregunta es, ¿por cuál te decides? De acuerdo con Gustavo A. Pérez-Fernández, de Triple S Advantage, las siguientes consideraciones te podrían arrojar la luz que tanto buscas:

  1. ¿Cuáles son tus situaciones particulares de salud y qué tratamientos sigues? Verifica las cubiertas que ofrece el plan en esa área y si tiene programas de manejo de afecciones.
  2. Asegúrate de que los médicos que te atienden sean parte de la red de proveedores del plan y si necesitarías algún referido para ver a un especialista.
  3. Coteja si puedes ver a un médico que esté fuera de la red de proveedores y pregunta cuánto tendrías que pagar adicional.
  4. Verifica que los medicamentos que tomas se encuentren en el formulario de farmacia del plan.
  5. Analiza cuidadosamente las ofertas especiales y propaganda.