Ideas para transformar el hogar

Ese precisamente era el reto de la diseñadora de interiores Sandra Vanessa Mercado (CODDI) cuando comenzó el proceso de decorar el hogar. Ambientar un espacio vacío y reutilizar algunas de las piezas que ya poseían los dueños de la residencia. “Es un matrimonio de jóvenes profesionales que buscan evolucionar pero poco a poco. Todo se hizo con un presupuesto. En esta ambientación se puede tener un espacio espectacular, sin necesidad de un presupuesto enorme”, señala la presidenta de Ergo by Design.

Mercado asegura que la esposa es de gusto contemporáneo, por lo que tomó como punto de partida dicho estilo, así como una de las obras de arte regaladas por un familiar, como inspiración para crear la transformación. Por ello, alrededor del hogar abundan acentos rojos y amarillos que también están plasmados en la pieza de arte. “La paleta de colores del mobiliario es neutral, mayormente en tonos grises ya que son contemporáneos y muy fáciles de combinar con cualquier estilo de decoración. Si eventualmente la pareja desea cambiar la decoración, con solo sustituir cojines y accesorios obtendrá un nuevo look”. Las paredes por su parte, fueron pintadas de color gris, un tono muy de moda actualmente por su gran versatilidad.

Entorno Madera Wash

 

 

Al entrar al hogar llama la atención el recibidor. Una mesa de madera wash combinada con un espejo de metal da la bienvenida al resto del hogar, un espacio contemporáneo en el cual se combinan diversos tipos de madera, metales y texturas. “A ella (la propietaria de la residencia) le gustan mucho las maderas wash y como ese tipo de madera trae su veta oscura, combinamos ambas”. En la sala se ubicó un seccional gris que fue combinado con cojines amarillos y rojos. La estancia se demarcó con una alfombra de área con textura y el aire moderno lo impartió la mesa de centro de metal y cristal, ambas piezas de Ergo by Design, tienda propiedad de la diseñadora. La iluminación del espacio fue lograda gracias a una lámpara de mesa de acero inoxidable.

 

 

Por Tamara Ortiz Rivera