Jeannette Fossas: autora internacional de la alta joyería

Sensible, talentosa, positiva y decidida son cualidades que definen a Jeannette Fossas, una diseñadora de joyas puertorriqueña que con su originalidad y calidad de trabajo ha logrado conquistar los gustos más exigentes del mercado internacional.

Sus pequeñas obras de arte son parte de la gran colección que exhibe en su taller de San Juan, donde recibió al equipo periodístico de IMAGEN, para narrarnos cómo ha sido su proceso para posicionarse como una de las mejores diseñadoras de joyería.

Una de las primeras preguntas que le formulamos fue qué significado tienen las joyas para ella, y nos afirmó: “La joyería, después de la ropa interior, es lo más sexi que una persona puede lucir, porque está contigo y refleja quién eres de verdad. Cuando una persona compra joyería, muestra un lado de su personalidad, reafirmando su gusto creativo y el deseo de exclusividad de muchos trendsetters”.

Sus comienzos

Vestida de Issey Miyake y luciendo joyas de su colección Orgánica, nos contó que antes de lanzarse internacionalmente debió adquirir una experiencia de 15 años, pues considera que el proceso es más importante que el producto. La diseñadora aclaró que este proceso fue necesario para llegar a ocupar un alto nivel. Aunque para ella el desarrollo profesional fue su foco de atención, en el 2005 comienza a viajar a la isla para dedicarle más tiempo a su mamá, quien había sido diagnosticada con alzhéimer.

A raíz de esta situación, su producción se vio afectada y nos confesó que: “No fue una decisión momentánea; mi madre estaba enferma y me habían dicho que tenía tres años de vida. A partir de eso y poco a poco empecé a retirarme, sin un plan concreto, porque no sabía cuánto tiempo ella iba a durar. Y solo tienes esta vida para atender y estar con tu madre”.  

De Puerto Rico para el mundo

En su oficina, pudimos leer artículos y ver portadas de revistas y periódicos como Robb Report, Departures, Miami Herald, notas de prensa europea, de Asia, y fotos de piezas que se vendían en la joyería del Waldorf Astoria Hotel, de Nueva York. Una de las primeras señales que la carrera de la artista iba camino a internacionalizarse fue cuando el International Watch & Jewelry Guild acogió a la artesana de alta joyería.

(Foto: Felipe Torres / LMH)
(Foto: Felipe Torres / LMH)

Allí comenzó nuestra conversación partiendo desde cuando Jeannette viajaba por todo el mundo. “Estaba produciendo en Italia, vendiéndole a Neiman Marcus, participando del Baselworld en Suiza, y pasaba parte del año en Milán, donde supervisaba la colección”. Su gran oportunidad surgió cuando el Basel de la alta joyería en Suiza, evento que alberga las más recientes colecciones de joyas de Chanel, Gucci y Philippe Patek, la aceptó para exhibir sus piezas. Para exponer en este prestigioso evento, un diseñador de joyas o marca debe estar en una lista que tiene ocho años de espera. Sin embargo, cuando los organizadores del evento vieron sus piezas pasaron solo dos semanas.

Sobre este particular, Fossas comenta que “allí me dijeron: ‘eres demasiado buena para ponerte con los americanos, así que estarás entre los joyeros europeos’ y me dieron una cabina de exhibición en la misma entrada”.

(Foto: Felipe Torres)
(Foto: Felipe Torres)

Sin embargo, la ajetreada agenda exigía que la artista creará varias colecciones durante el año, razón por la cual debía pasar cuatro meses en Milán y de ahí viajar a Nueva York, Suiza, Las Vegas y Puerto Rico.

En cuanto a la producción de esos años, la platera expresa que “creaba tres colecciones y entre estas, una grande. El primer show que hacía era el de Suiza y luego los demás”.

Su inspiración

Fossas crea en un plano donde la naturaleza, la flora y la fauna dominan su espectro. Sus exquisitas ilustraciones demuestran la increíble capacidad de la artista en el diseño y pone en evidencia el inagotable talento de aquella joven que una vez soñó con ser arquitecta y a la que su profesor Jaime Suárez le sugirió que estudiara joyería.

Su trabajo lo comprenden cuatro líneas que representan los lados de su obra, desde joyería clásica hasta piezas de sortijas para bodas y compromisos. A ella le gusta crear inspirada en el entorno natural, pero también es cierto que no recrea esa naturaleza de manera exacta. Sobre este particular dice que “imitar la naturaleza no es válido, no la puedes perfeccionar o mejorar”.

Y es partiendo de esta premisa que hace moldes exactos de una trufa o una flor, les va dando otras formas y crea movimientos en las piezas que abrazan las extremidades y las hace únicas. Esto se hace evidente en un collar largo de tres vueltas de perlas barrocas en el que los cierres los componen dos zetas hechas de plata, las cuales pueden ser apreciadas por todos sus ángulos y son el foco del collar.

Otras piedras como el coral, el ónix, las ágatas y el cuarzo ahumado son utilizadas en esta colección que ofrece brazaletes, pantallas y sortijas. De este modo, Jeannette reinventa su propuesta del oro y descubre que todas las grandes marcas de joyas ahora están más enfocadas en metales como el latón (brass) y la plata.

Teniendo presente que cada material tiene su valor y su belleza, la joyera comienza a trabajar en latón enfocada en que fuera “big, bold and fun, que sea una cosa estrambótica, que no me imite. La hice con texturas ricas, que cuando les salga la pátina aporte a la belleza y le dé profundidad”. Este material está siendo utilizado en la creación de joyería y alta bisutería, dándole el valor y la importancia que tuvo siglos atrás. Tanto en las civilizaciones egipcias como etruscas, el brass era parte de los metales codiciados y con razón.

Su colección de sortijas, brazaletes y pantallas, llamada Cangrejo, nace de las formas que tiene el cuerpo frontal o caparazón del crustáceo de igual nombre. Utilizando la parte más distintiva de este, el brazalete adquiere forma.

A esta colección se suman piezas inspiradas en unos huesos de pescado que el gran director de cine, fotógrafo y amigo de la joyera Jochi Melero le obsequió a la diseñadora.

La artista estudió en la Escuela de Arquitectura de la UPR, de donde se trasladó a cursar Artes Gráficas en la Universidad Iberoamericana de México. Cuando la universidad cerró, la entonces estudiante pasó a la Universidad de Indiana, donde descubre la joyería y estudia Orfebrería. Su maestría la realizó en el Rhode Island School of Design y de ahí, pasa a estudiar Gemología en Nueva York.

Al preguntarle sobre sus proyectos futuros responde: “Soy de pasos lentos y firmes”. Actualmente, se encuentra diseñando el lanzamiento de una página para satisfacer las necesidades del mercado virtual. También se dedica a dar clases de orfebrería como una manera de trascender y dejar un legado.