We talked a lot on the field about adjustments about splits, about formations, said. My Mum was a wonderfully kind and generous person who was a great mother to her five children. Gasol followed 2008, when he signed after the Grizzlies acquired his much-overlooked rights earlier trade of Jason Taylor Jersey Joe Berger Womens Jersey Pau Gasol. Nylander hasn't taken a shootout attempt this , although he was 0 at the end of last . Louis Blues, Tarasenko has the Larry Csonka Youth Jersey of quick, accurate hands that create offense Zaza Pachulia Jersey the most Authentic Brett Kern Jersey of situations and shoot pucks into the smallest openings. And I promise that we make both groups consistent again this year, he said. It doesn't feel that long ago that Collison was one of the Oklahoma City Thunder 's most valuable players.

He Morgan Moses Jersey the much, and that's why he's good at what he does.

La Unidad: exclusivo viaje a otra época – IMAGEN

La Unidad: exclusivo viaje a otra época

View Gallery
6 Photos
La Unidad: exclusivo viaje a otra época

TUNA TARTARE: atún fresco, aguacate, salsa soya y ajonjolí. (Foto: Yoel Parrilla)

La Unidad: exclusivo viaje a otra época

GENERALE TIMO: Con base en el Negroni, utiliza ginebra Hendrick’s, Vermut Negre y juniper berries, romero y tomillo maserados. (Foto: Yoel Parrilla)

La Unidad: exclusivo viaje a otra época

BLOSSOM MULE: Creado por Edrick Colón, es una variación del Moscow Mule con Absolut Elyx de pera y especias con licor de elderflower y ginger beer, limón de decoración. (Foto: Yoel Parrilla)

La Unidad: exclusivo viaje a otra época

CORTADITO: Creado por Chris Pascual, es un Old Fashioned confeccionado con Woodford Reserve bourbon, café expreso, bitters de chocolate y ralladuras de chocolate blanco. (Foto: Yoel Parrilla)

La Unidad: exclusivo viaje a otra época

LA UNIDAD BOARD: lleva dos tipos de queso y tres tipos de jamón curado. (Foto: Yoel Parrilla)

La Unidad: exclusivo viaje a otra época

HUMMUS TRIO: hummus tradicional, de sun dried tomatoes y jalapeño. (Foto: Yoel Parrilla)

Si no sabes que está ahí, le pasas por el lado. Un toldo minimalista de madera y tres anillos en la puerta son lo único que delata su existencia. Al acercarte, un letrero deja claro que hay código de vestimenta, la primera indicación que este es un local que busca un cierto tipo de cliente.

La Unidad, barra semiclandestina en el 562 de la Calle Cuevillas en Miramar, abrió sus puertas a mediados de enero y el interior todavía tiene ese olor a madera recién cortada y cuero sin gastar. Las paredes son sofás altos rojos en que grupos pequeños o parejas pueden compartir con cierta intimidad. La luz es tenue, producto de lámparas colgantes y pequeñas velas colocadas una por mesa. Sinatra, Ella Fitzgerald y Ray Charles son las voces que llenan el ambiente. Sientes que has entrado a un antiguo lounge, solo falta el denso humo de cigarrillo y clientes con pinta de Don Draper para completar la ilusión que estás en otra época.

Lo que se impone en el espacio es la inmensa barra. Dos o tres bármanes preparan elaboradas creaciones, y uno que otro martini de ginebra dry, mientras que un mesero entra y sale de un cuarto de atrás con platos de picadera, confeccionada por el chef César Quiles. La comida es complemento de los cocteles. Al abrir el menú pasas por varias páginas con detalladas descripciones de los tragos de la casa con nombres como Moon Lover, Smokey Apple Rob Roy y Basílica, y una escueta lista de vinos. La última página contiene seis opciones de tapas como tuna tartare con sabor asiático o un trío de hummus que incluye el clásico, uno de sundried tomato más dulzón y uno de jalapeño picante. Son platos fríos que no compiten ni le restan al gusto de los tragos.

El menú de cócteles es una colaboración entre la head bartender, Angélica María Linderman, mejor conocida como Angie, los bármanes Chris Pascual y Edrick Colón, y la ayuda de la barman Nicole Fas, quien además redactó las descripciones.

Desde que asumió el liderazgo detrás de la barra, Angie fomenta un ambiente de familia entre los miembros de su equipo. Su rol es ayudar a que cada uno de los bármanes logre el efecto, los sabores y la coherencia que buscan en sus creaciones originales. En ocasiones los reta, pidiendo un trago con cierto licor y notas de sabor y aroma.

Muchos de sus cócteles tienen una base en la coctelería clásica, como el Cortadito, que utiliza elementos del Old Fashioned y los combina con café y chocolate, o el Generale Timo, una reinvención del famoso Negroni. Angie compara su proceso de creación con arte de intervención. “Cortas fotos de un magacín y las pintas por encima, les dibujas tatuajes a las modelos, le das vida a la foto. Intervienes con esa foto y la conviertes en creación tuya, aunque siempre respetando a los creadores originales”, describe.

Sus ambiciones no se limitan a la calidad de los cocteles. La Unidad es una barra a la que se va para evitar el caos de otros bares más concurridos y ruidosos. Durante un evento caritativo un viernes por la noche, La Unidad se abarrotó de personas que llegaron para apoyar a la organización sin fines de lucro que lo organizó. Hasta con varios bármanes invitados ayudando al staff regular no lograban mover los tragos suficientemente rápido. Ese no es el modelo al que ellos aspiran, en que las personas pelean por un espacio en la barra y por la atención de un barman que no tiene ni un momento para respirar entre tomar órdenes, preparar tragos y cobrar a clientes.

Todo lo contrario

Según explica Angie, ellos quieren ofrecer un trato más personalizado, tragos bien hechos sin nada premezclado ni preparado de antemano por conveniencia. Eso no es posible cuando están llenando órdenes a toda prisa y brincando de cliente en cliente.

“Nosotros aprendemos de los clientes”, asegura la encargada de la barra. “Tomamos en consideración sus gustos y recomendaciones. Me han recomendado licores que he llegado a pedir para la barra como el Fidencio Mezcal y el Macallan Ruby. Yo los anoto y la próxima vez que ese cliente nos visita lo sorprendo”.

La dinámica también cambia dependiendo dónde escojan sentarse. La pared de sofás y mesas es mejor para quienes ya saben algo sobre la coctelería y pueden ordenar y conversar con el mesero o barman con conocimiento. También ofrece mayor privacidad.

Bajando por un corto pasillo se llega al cuarto de atrás, donde dos enormes y cómodos sofás de cuero se esconden detrás de una reja de acero ornamental que crea la ilusión de que estás en un club privado. Es un espacio más acogedor para grupos grandes o un evento privado.

La barra es el mejor sitio para poder interactuar con los mixólogos y aprender sobre los tragos, su elaboración y los ingredientes que utilizan. Es su misión además, erradicar ideas anticuadas sobre la coctelería, como los llamados “tragos de nena”.

“Yo me tomo un Old Fashioned”, exclama la mixóloga con porte petite y femenino.

Tuvo un cliente que llegó a La Unidad por recomendación de un conocido y no quería ni mirar el menú, solo bebía whiskey en las rocas. Decía que el whiskey no se toma como coctel porque “el jugo y el azúcar son para las nenas” y criticaba a las barras de mixología porque “dañaban” los licores. Angie salió de detrás de la barra y se sentó al lado del señor. Le preguntó si alguna vez había probado un coctel y él contestó que no. “Esto va por la casa”, le dijo.

Angie le preparó un coctel que se inventó al momento con bourbon, jugo de lima, Cardamaro y bitters de chocolate. Se lo sirvió en una copa de martini y lo nombró Fifth Avenue. Tenía el amargo de un Manhattan y el dulce de un Old Fashioned. El cliente lo probó y fue convertido. Hasta le pagó el trago, diciendo que no lo iba a pagar si no le gustaba, y pidió recomendaciones de otras barras de mixología.

Esa es otra de las ventajas de sentarte en la barra. Cada uno de los bármanes puede crear tragos a la medida según los gustos del cliente. Le preguntan cuál licor quieren, qué usualmente toman, los sabores que prefieren, si amargo, frutoso, cítrico, spirit-forward.

Hasta el momento, quienes llegan a este lugar son personas que fueron referidas por otros, conocidos de los bármanes, vecinos de Miramar buscando algo diferente y más tranquilo. Aunque no piden contraseña y su ubicación no es secreta, La Unidad aspira a mantener vivo el espíritu del speakeasy, que literalmente significa “habla suave”, y busca clientes con aspiraciones similares.

Hutchison was ranked by Baseball as the Blue Jays' ninth-best prospect 2012. He sat on the couch and watched a lot of basketball over the Nick Folk Jersey couple months as his groin healed. You just try to throw it on net. You'll have to listen Anthony Brown Youth Jersey his thoughts on , Authentic Dez Bryant Jersey idea for an all-Vikings remake of Jones Authentic Braden Holtby Jersey his thoughts Shaquill Griffin Jersey Old Bay seasoning. Signed, A Bills fan ---- Sure but let's ask the Authentic Michael Frolik Jersey question here……why would any player want to play for and the Bills? They're all connected. The 27-year-old had been working out on his own with the intentions of playing football again, a source said. Marin's only weakness is on kickoffs.